martes, 5 de marzo de 2013

guantes de jardinería: $15.99, pala: $ 45.99, el tener que enterrarte a tí mismo: no tiene precio.


“¡Ten valor, racionalista!

El que se enterró Miguel de Unamuno

            El razonamiento lógico, que tomó su origen hace miles de años por los filósofos griegos, hoy día de se acepta como la mejor manera de llegar a la verdad. Se emplea en todos lados desde los palacios de justicia a los laboratorios de química a un pleito que tienes con tu hermanito. Vivimos casi completamente por esta forma de pensar racionalmente. Sin embargo, en este cuento Emilio trata de mostrar que al pensar así estamos equivocados. Él dice que la verdad no es tan objetiva como lo creemos, que en actualidad no somos capaces de saber todo lo que decimos saber.

          El filósofo Max Weber cree que toda  conducta humana se puede clasificar como uno de cuatro tipos de acción. El primer tipo se llama “Rationally-purposeful-action” que es la acción que se hace para llegar al fin más lógico y eficaz. Segundo es “Value-rational-action” que  es toda acción que se hace racionalmente pero con un fin no tangible (ie; salvación, amor, etc.). El tercero, “Affective-action”, es la acción impulsiva y emocional que ocurre cuando uno pierde la vista de los medios y los fines  y actúa sin pensar racionalmente (ie; “carpe diem”, intuición, “heat of the moment”). Y el último, “Traditional-action”, es cuando los fines y los medios ya están fijados por tradición o costumbre, y uno ya no piensa en lo que hace. Weber dice que la sociedad, al evolucionar de creencias politeístas a monoteístas, a no creer en ningún dios, ha desarrollado la tendencia de actuar más de la forma “Rationally-purposful”. Y al hacer eso se ha  limitado la creatividad y la libertad intelectual.

            Así que  Emilio tenía razón cuando dijo que se requiere valor para usar solo el razonamiento. El narrador se sintió raro porque por tanto tiempo había dejado que lo lógico manejara su vida  que ni supo reaccionar cuando se le presentó algo que no se podía explicar. Igual si solo confiamos en un tipo de pensamiento o un tipo de acción entonces nos hemos limitado y nos vemos más ignorantes en los momentos inexplicables. Pero si admitimos que no lo podemos saber todo y experimentamos los otros tipos de acción entonces  nos hacemos más libres.

miércoles, 27 de febrero de 2013

keepin' it real con mi vato Quijote


“Porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma”

---Don Quijote I, Cap1 Pg 39. Cervantes

Esta cita muestra la obsesión con la caballería que tiene el Quijote. Al principio su deseo de ser un caballero se me hizo muy chistoso. Me preguntaba ¿Por qué no acepta su realidad o por qué no actúa como la demás gente? Pensaba que el triste hombre solo quería seguir viviendo en el pasado.  Quijote parece estar persiguiendo un código de honor que ya es fuera de moda, o que quizá nunca ha existido completamente como él cree. Sin embargo, hay algo noble de su búsqueda de ese estado anticuado o imaginado que muchas veces no reconocemos.

Holden Claufield, en la novela Catcher in the Rye por JD Salinger, está en una situación  parecida. Holden es un joven que quiere ser niño otravez. Él odia al mundo adulto porque para él todos son “phonies”, o sea solo les importa lo superficial.  Se queja de que las personas ya grandes no son honestas ni sinceras y que siempre fingen ser algo que no son.  Holden se obsesiona con la niñez; dice que la única persona que le entiende es su hermanita, regresa a los lugares en donde jugaba como niño y a veces actúa completamente como niño. En fin el lector se da cuenta de que para Holden, el ser niño representa la pureza y la sinceridad que se va perdiendo en la vida.

Así que al pensar en la conducta del Quijote me doy cuenta de que sus deseos, como Holden, son como los de un niño. Él deja que los inventos de su mente y corazón  dirijan su vida sin importarle lo que digan los demás . Aunque Quijote parece ser tonto o inmaduro por lo que desea lograr, él representa algo refrescante entre toda la superficialidad—la sinceridad.  Mientras muchas personas permiten que sus intenciones se corrompan y tratan de esconder sus deseos verdaderos, el Quijote habla y actúa francamente.  Y pues a veces la vida sin expresarse así, verdaderamente,   se hace como un “árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma”.

miércoles, 20 de febrero de 2013

trizteza, locura, felicidad, basura


“Sally: I love old things. They make me sad.
Kathy: What's good about sad?
Sally: It's happy for deep people.”
Blink Dr. Who

A primera vista Sally parece estar loca, diciendo que disfruta de la tristeza. Pero si le damos más pensamiento a esa frase encontraremos algo de verdad. Seamos honestos, a la mayoría de nosotros nos encanta la drama. Lo trágico es lo que se vende más, los Griegos lo sabían, Shakespeare sabía, y los mejores directores y escritores ahora lo saben. ¿Pero por qué será? Pues no tiene sentido que nos gusten obras que nos hacen sentir como basura. ¿O sí?

En su libro de poesía llamado The Prophet, Kahlil Gibran escribe de este tema. Una parte dice “Your joy is your sorrow unmasked. And the selfsame well from which your laughter rises was oftentimes filled with your tears. And how else can it be? The deeper that sorrow carves into your being, the more joy you can contain.” O sea, Gibran dice que la tristeza proporciona una base para la felicidad. Él sostiene que uno solo puede ser tan feliz como lo ha sido triste. Así que según Gibran, nos gusta la angustia porque hace que nuestro espectro emocional se alargue, o sea nuestra capacidad de sentir se expande al experimentar lo feo.

Así que si regresamos a lo dicho por Sally nos damos cuenta de que ella no estaba tan loca como creíamos al principio. Sally reconoció que estos sentimientos son los que hacen que la experiencia humana sea interesante. Es la idea que si no conociéramos lo malo, entonces no podríamos disfrutar de lo bueno tanto. Así que cuando Sally dice que le gustan las cosas viejas no solo establece una continuidad de lo físico entre ella y el pasado sino también de lo emocional. A Sally le gusta expandir el espectro emocional. Ella ve que la tristeza y la felicidad son lo que da sentido a la vida y sin ellos pues de verdad sentiríamos como basura.



martes, 12 de febrero de 2013

Todo va bien en Sión; sí, Sión prospera, todo va bien


“Cuando una no puede con el mar lo más fácil es volver las espaldas para no verlo”
Ln. 1151-52 La Casa de Bernarda Alba Federico García Lorca

            En la psicología la negación es una de las maneras más comunes de hacer frente a un dilema, esto puede consistir en ignorar un problema de completo o en reducirlo al grado que no parezca ser de importancia. En esta cita la Poncia explica que Bernarda ya no sabe controlar a sus hijas y por eso ha vuelto su espalda para ignorar lo que ocurre con ellas.  Bernarda finge que sus hijas siempre estarán bajo su control, sin embargo Lorca deja muchas pistas indicando que Bernarda no entiende a sus hijas y que se le están escapando, y el hecho de que  ella lo niega causa una  tensión que se va creciendo durante lo largo del diálogo.

            Igualmente en su historia Hills Like White Elephants, Ernest Hemingway crea una situación muy parecida. Se trata de un hombre y una mujer que tienen un problema; ella está embarazada, solo al principio el lector no sabe esto. Al leer el diálogo uno se da cuenta de que la mujer trata de evitar hablar del problema. Luego se ve que los dos no se entienden porque no se escuchan y no quieren aceptar la realidad que les ha enfrentado. Mientras que van hablando de cosas insignificantes para ignorar dicho problema Hemingway da más pistas y la tensión crece. Al final el hombre indica su deseo de que se aborte el bebe y ella, por no saber qué hacer, sigue hablando de otras cosas sin aceptar realidad.

            Así que al reflexionar en la historia de Hemingway me di cuenta de que muchas veces las personas, por no saber qué hacer  y por no saber comunicarse de una manera saludable, niegan o ignoran lo presente. Esto se aplica a Bernarda; sus hijas le hablaban a ella, pero ella no les escuchaba porque creía que ya sabía lo mejor para ellas. Bernarda jamás quiso entender a sus hijas, solo quiso silencio. Y cuando Bernarda vio que ya no tenía tanto dominio sobre ellas ejemplificó perfectamente la negación; fingió que todo le iba bien aún después de la muerte de su hija.

martes, 29 de enero de 2013

En mi funeral espero que no vayan hablar de como he muerto sino de como he vivido.


"¡No puedo cantar, ni quiero,

a ese Jesús del madero,

sino al que anduvo en el mar!"

--Antonio Machado,  La Saeta

            En este poema Antonio Machado habla de la imagen típica de Jesucristo que se ve en todo el mundo, la cual no es una representación muy agradable que digamos. Se suele encontrar clavado y sangrando sobre la cruz con la cara de agonía. Machado escribe que no desea ver a ese Jesús, el de dolor y de tristeza sino que él quiere al que anduvo sobre el agua e hizo otros milagros, el ser glorioso, no el cuerpo ya está por morir. Machado lo quiere recordar como vivo, no como muerto.

            Al pensar en La Saeta me hizo recordar algo que había leído por el presidente Hinckley que igual se trata de la imagen de la cruz. En un mensaje de Abril de 2005  el Presidente explica la posición de la Iglesia en cuanto a la cruz, dice que no quisiera ofender al mundo cristiano que la ocupa sin embargo “the cross is the symbol of the dying Christ, while our message is a declaration of the Living Christ.

            A continuación se explica que la forma de recordarle al Salvador debería ser nuestra vida o sea debemos vivir y expresarnos de tal manera que la gente reconoce nuestra fe y nuestro esfuerzo por seguirle a Cristo sin que tengamos que ponernos un collar o decir que somos cristianos.

            El Maestro vive, y creo que El quisiera que siempre pensáramos de El así, como ser viviente. Claro que hay que recordar Su Expiación y la angustia de ella, pero digo que es más importante mostrar que ese sufrimiento no se hizo en vano por medio de nuestras acciones justas. El murió para que hubiera esperanza de salvación y  de felicidad  para todo el género humano, y si nos acordamos de Su muerte recordemos que a los tres días volvió a tomar su cuerpo para siempre--no es un mensaje triste que digamos. Pues por algo se llama “El Plan de Felicidad”. Así que como dijo Machado, recordemos al que anduvo sobre el mar, al que traía y todavía trae un gozo inmenso, no al que estuvo en un madero.

 Por si acaso quieren leer lo del pdte. Hinckley aca se encuentra
http://www.lds.org/ensign/2005/04/the-symbol-of-our-faith?lang=eng
 

martes, 22 de enero de 2013

La Tristeza (del Amor) que es Según Bécquer y Morrissey


“—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz
soy incorpórea, soy intangible: no puedo amarte:
---¡Oh ven; ven tú!
 Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XI, 10-15

Estoy harto de  escuchar todos los clichés del amor que últimamente ha habido en la cultura pop, con  el solo mencionar a Justin Bieber me dan ganas de vomitar. Sin embargo es refrescante leer o escuchar algo que sea diferente que se trate del amor, aunque sea triste, si se hace de una forma original. Y así lo logra hacer Bécquer en este poema; él captura el sentimiento de la desilusión que se experimenta cuando uno se cree enamorado o quiere ser amado y en fin se decepciona porque no resulta ser lo que parecía ser.

Steven Morrissey del grupo The Smiths, escribe de una forma muy parecida a la de Bécquer en el sentido de que los dos hablan del fracaso y de la melancolía que pueden acompañar al amor. Al igual ambos ocupan un tono intimista y medio retraído y tratan de fingir ser felices mientras esconden su dolor y sufrimiento. Al leer la poesía de Bécquer y al escuchar la música de Morrissey te das cuenta de que los dos parecen sonar como un suspiro.

La Rima XI me hace recordar específicamente a la canción “How Soon is Now?” por The Smiths, porque ambas obras se tratan del amor y de que por más que quieran que haya ese amor precioso, siempre se les escapa o  no resulta ser la cosa verdadera y en fin ambos pierden su esperanza en el enamorarse. Son cuentos medio deprimentes pero así es la vida a veces.

He aprendido de la escritura de estos compositores que puede haber belleza en la tristeza. Claro que cualquiera puede decir que está triste, pero requiere más talento para que alguien describa la tristeza de tal manera que te haga sentir y recordar el mismo pesar y angustia que todos experimentamos en la vida. Lo que admiro de Gustavo Bécquer y Steven Morrissey es su habilidad de transmitir esa emoción humana con puras letras y símbolos y sonidos. Te das cuenta de que han experimentado estos sentimientos y se han esforzado por describir y comunicarlos de una manera única, en vez de usar clichés.

 

 

 

 

martes, 15 de enero de 2013

Francisco De Quevedo fue el "Hipster Original"

“¿No ha de haber un espíritu valiente?  ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?”

(Francisco de Quevedo, << Epístola censoria>> p. 143 en Ap.)

           Después de leer este poema, decidí hacer un poco de investigación del autor porque su estilo se me hizo muy interesante así que como todo buen investigador me metí en Wikipedia y leí  su biografía. Resulta que él se hizo famoso por ese mismo estilo de escritura que se conoce como  el “conceptismo”.  El conceptismo se caracteriza por un  ritmo rápido, el vocabulario sencillo, metáforas ingeniosas, juegos de palabras y sobre todo se conoce por ser muy directo.
            Así que, al pensar en algo más moderno que pudiera parecer a la escritura de Quevedo, algo que fuera valiente, algo que dijera lo que se sintiera sin miedo,  algo que quizá tratara de desafiar o hacerle a uno pensar de  las normas sociales o la sociedad de una manera diferente y sencilla, un nombre me vino a la mente—Bob Dylan.
            Cuando uno se pone a escuchar y se fija en la letra de la música de  Bob Dylan se da cuenta de que él ejemplifica todo lo que se dice en la cita de Quevedo (véase la de arriba). Para su tiempo, Dylan era muy valiente; se ponía en contra de muchas de las normas sociales y las decisiones de los líderes políticos. Muchas veces se puede sentir una llamada por cambio o progreso en su letra, en otras partes Dylan hace uso de la sátira y la ironía para dar más sentimiento a lo que está diciendo; muy rara vez habrá escritura de Bob Dylan que no invoque una reacción emocional. Y  la escritura de Dylan siempre está llena de sus propios sentimientos que se suelen expresar de una forma muy directa, sin miedo y  sin que le importe como vaya a reaccionar la gente.
            En fin, lo que pude aprender de estos dos grandes comunicadores es que siempre  ha habido necesidad (no importa el siglo) de ser valiente, directo y sincero a la hora de expresarse o a la hora de defender una creencia o una opinión. Y así debemos ser nosotros para inspirar a la generaciones que nos siguen.